Periodismo en la era digital

Fogel y Patiño plantean en La Prensa sin Gutenberg una serie de hechos y argumentos acerca de la irrupción de internet en relación con el mundo mediático. Entre varias anécdotas, ejemplos y explicaciones, se destacan algunos puntos interesantes expuestos a continuación.

- Internet ha provocado el nacimiento de una nueva prensa, con identidad y lenguaje propios. Es un error considerarlo como un simple soporte más, para citar a los autores: es el final del periodismo tal y como se ha vivido hasta ahora (...) La prensa bajo el régimen de Internet no ha iniciado un nuevo capítulo de su historia, sino más bien otra historia. Es decir, el impacto que generó y continúa generando internet es masivo realmente y produce un cambio de total en todos los ámbitos de la vida, en especial en el periodismo. Como bien dicen Fogel y Patiño, internet se ubica en el corazón del periodismo, permitiendo una interactividad e instantaneidad jamás concebidas.

- Un dato curioso que se relata en el libro es el del poder que demostraron los diarios digitales durante los ataques terroristas de Nueva York en 2001, Madrid en 2004, y Londres en 2005. Si se hace una línea de tiempo, se podría observar una evolución de la capacidad de producción y de difusión del nuevo medio. En 2001, muchos diarios digitales vivieron un fracaso memorable, ya que les resultaba imposible hacer frente al aumento considerable de tráfico de internet: había un número muy elevado de visitas a los sitios buscando información acerca del atentado terrorista, pero internet todavía no estaba preparado para semejante circulación de internautas. En 2004, con el atentado de Atocha, el tráfico ya era más fluido y había más presencia de planos, gráficos, foros en los sitios web. A partir del atentado madrileño, Internet se pone a la cabeza en la fila de medios de comunicación. Con los atentados en Londres en 2005, Internet adquiere toda su dimensión y demuestra su poder omnidimensional: ...en la red circula un contenido diversificado dentro de un tráfico, cuya difusión está a la altura de una de las grandes metrópolis del Planeta. A partir de este hecho, se borran las líneas entre periodistas y audiencia: Las vicitimas de los atentados utilizan las cámaras y los teclados de los teléfonos móviles para nutrir un periodismo formado por ciudadanos que informa a todo el planeta...Internet se halla a la altura de las expectativas que generó durante sus primeros años de existencia. El medio actúa como proveedor de los otros medios y distribuidor para el público, receptor y emisor de información, y, al mismo tiempo, es contenido, canal de difusión, centro de archivos continuamente actualizado, además de foro de debates.

- En 2002, los americanos Bill Kovach y Tom Rosenstiel, elaboran un manifiesto escrito denunciando las desviaciones que produce internet en el periodismo, entre ellas, la posibilidad abierta a todas las personas de difundir información y el progreso de la polémica en detrimento de la información. Esto es muy cierto, la world wide web ha causado muchas tergiversaciones de la información al ser una red tan abierta y libre de circulación de datos. Sin embargo, la contrapartida del lado negativo es muy positiva: permite la total democracia de la información, la pluralidad que no se ha podido ofrecer en ningún otro medio. Ésta es una ventaja que no se puede dejar de contemplar.

- Un estudio realizado en catorce países por UCLA, comprobó que la influencia de internet se ha expandido tanto que ha logrado mermar el tiempo dedicado a la televisión (invirtiendo así una tendencia universal al alza que ya duraba cuatro décadas). Esto puede considerarse como algo positivo ya que, a pesar de que la red nos da muchas posibilidades de inversión del tiempo (muchas de ellas no muy productivas), algunas de ellas pueden ser muy beneficiosas: cuando internet actúa como fuente de aprendizaje, por ejemplo. Por lo menos, internet no permite esa pasividad que es inherente a la televisión. El usuario debe activarse.

- Desde principios del siglo XXI, los previsores difunden un pesimismo crepuscular con respecto a los periódicos (...)un dirigente de Microsoft auguraba que los diarios dejarían de publicarse en 2018 y, cuando se encontraba con editores de prensa, los saludaba con un "Veo muertos a mi alrededor". El fin del diario de papel es anunciado por todos hace ya mucho tiempo, pero el fatalismo no tiene mucha base teórica. Cuando Gutenberg introdujo la imprenta, la oralidad no murió, simplemente se debió ajustar y también le fue funcional a la innovación. De la misma manera se debe contemplar la relación entre diario en versión papel y versión digital. Quizás un día sí desaparezca, pero en el presente y futuro cercano, sigue teniendo un lugar en muchos hogares.

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